dilluns, 7 de febrer del 2011


Hay momentos en los que solo te puedes guiar por lo invisible, por lo que no ves.

Hay momentos que tienes que ser como un piloto en la niebla.

Es en estos momentos, que aunque no veas ningún indicio de lo que esperas ver delante de ti, solo puedes seguir pilotando, guiado por tu rumbo. Pero sabiendo que la pista de aterrizaje está allá, aunque tu no la veas.

Está esperándote, existe, aunque nada te pueda decir que esto es cierto.

- Nessie M.

4 comentaris:

  1. Me encanta esta idea del piloto en la niebla, de que hay que seguir confiando en nuestro destino y nuestra intuición, aunque la mente y nuestra parte racional nos digan de frenar y parar todo...

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  2. Quizás nos guian los murmullos del amor a la Vida :-), para eso quizás no ahce falta ver nada... Me gusta tu post.

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